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Un
se sabe muy poco sobre cómo se establecen los ejes corporales
dorsoventral y cefalocaudal en mamíferos y en humano. Sin
embargo, con base en diferentes tipos de investigaciones se
ha podido establecer que el hipoblasto o compartimento endodérmico
que se forma hacia la parte más interna de la masa celular
del blastocisto y queda expuesto al líquido blastular es un
patrón que se da en todos los blastocistos humanos al final
de la primera semana, lo que define una polaridad y depende
de la expresión de un grupo de genes del desarrollo, los genes
Hox.
En
humano el primer eje que se establece en la masa celular interna
del blastocisto, es el dorsoventral luego de la cuarta división
por segmentación y define la posición de las células que conforman
los compartimentos ectomesodérmico y endodérmico.
El
segundo eje que se establece es el cefalo-caudal (antero-posterior
en ejes embrionarios) que define posicionalmente los grupos
celulares ecto-mesodérmicos y endodérmicos que participarán
en la formación de la cabeza, el cuello, el tronco y la parte
caudal del cuerpo embrionario.
Cuando
una célula queda situada sobre los ejes dorsoventral y cefalocaudal,
empieza a diferenciarse ya que adquiere marcas bioquímicas
llamadas valores posicionales que reflejan su localización
y orientación en el futuro cuerpo. El valor posicional de
una célula guiará su comportamiento en fases consecutivas
del proceso morfogénico, respondiendo a señales posicionales
posteriores, a las moléculas de interacción con sus vecinas
y a toda la variedad de señales moleculares propias y específicas
del medio ambiente del segmento o región corporal.
PALABRAS CLAVE
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Ejes del cuerpo
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Genes del desarrollo
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Cascadas regulatorias
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Migración
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Valor posicional
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Compartimento Ecto-mesodérmico (epiblasto)
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Compartimento Endodérmico (hipoblasto)
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Gen Hox
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Homeoproteina
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