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INTRODUCCION
La reproducción sexual involucra la combinación de dos individuos
heterosexuales para producir descendencia que difiera genéticamente
de cada uno de los padres, con el objeto de crear nuevas combinaciones
de genes o variables ventajosas que permitan la sobre vivencia de
la especie en un medio ambiente variable e impredescible.
Si
una pareja produce muchos descendientes con una gran variedad de
combinaciones de genes, existe una mayor probabilidad de que al
menos uno de ellos tenga la sumatoria de características necesarias
para adaptarse. Así, la
evolución depende en gran medida de la competencia entre individuos
que portan alelos alternativos o variantes, creadas por la mutación
o cambio de genes particulares.
La
meiosis es el complemento del proceso de fertilización y ambos,
fertilización y meiosis, constituyen la base de la reproducción
sexual. La combinación de
genomas se logra por la interacción y fusión de dos células haploides
para formar una célula diploide, el cigoto.
Después se generan nuevas células haploides, cuando una descendiente
de este nuevo organismo, la célula germinal, se divide por el proceso
de meiosis.
En
el proceso meiótico se logran tres objetivos biológicos básicos:
la sinapsis de los cromosomas homólogos, la recombinación genética
y la segregación de cromosomas homólogos en células hijas diferentes,
con la obtención de la haploidía.
Las
células germinales que hacen el ciclo celular con división meiótica
se llaman oogonia B en la mujer y espermatogonias B en el hombre.
Son células diploides que contienen 46 cromosomas y que después
de dos divisiones consecutivas (meiosis I y meiosis II), se convierten
en células haploides.
Estas
células diploides contienen dos versiones o variables bastante similares
de cada uno de los 22 autosomas, una de ellas proviene de la madre,
cromosoma materno y, la otra, proviene del padre, cromosoma paterno.
El par de cromosomas sexuales (par 23) es igualmente de origen,
uno materno y otro paterno. Estas dos versiones cromosómicas se llaman
cromosomas homólogos (en
la mayoría de las células mantienen una existencia completamente
separada).
Cuando
cada cromosoma es duplicado en la fase S, queda formado por un par
de cromátides hermanas y, durante la profase de la meiosis I, se
produce sinapsis de homólogos, la estructura se llama tétrada o
bivalente. La sinapsis es
la base biológica del entrecruzamiento y recombinación genética
entre cromátides homólogas, lo que origina variables genéticas que,
posteriormente al segregarse en células hijas diferentes (meiosis
I), detienen dos hechos biológicos importantes, variabilidad con
adaptación y gametos haploides que están capacitados para formar
un cigoto y un nuevo organismo.
La
meiosis consiste de dos divisiones celulares después de que se ha
producido una sola fase de replicación de ADN.
Cada división meiótica se divide formalmente en cuatro (4)
etapas: profase, metafase, anafase y telofase. De estas, la más crítica y compleja es la profase
I, que además tiene sus propias subdivisiones: leptotene, cigotene, paquitene, diplotene y
diacinesis.
En
la fase S de la interfase premeiótica, se replica el ADN de los
cromosomas por un mecanismo semiconservativo liderado por la ADN
polimerasa en sentido 5' a 3'.
La parte de la interfase que precede a la fase S es la fase
G1 y, la fase subsiguiente a S, es la G2.
Ambas fases, G1 y G2 se regulan básicamente con los puntos
de control estudiados en ciclo celular.
En la regulación para meiosis, además se involucran a nivel
de la fase G2, factores externos (hormonas) y factores internos
(plasma germinal), que inducen la activación de los genes meióticos
cuyos productos regulan este mecanismo de división exclusivo de
las células germinales.
El
momento de la meiosis y los factores externos que la inducen difieren
en los dos sexos. La meiosis femenina humana comienza en la etapa fetal, se prolonga
hasta la edad madura en la mujer adulta y solo se completa con la
fertilización. En el varón,
la meiosis se inicia en la pubertad y prosigue durante toda la vida
adulta.

Figura
1: Primera y segunda divisiones meióticas.
a) Los cromosomaas homólogos se acercan mutuamente
b) Se aparean y cada miembro del par está formado por 2 cromátidas
c) Los cromosomas homólogos intimamente apareados intercambian
fragmentos de cromátidas (crossover)
d) Los cromoasomas de estructura doble se apartan
e) Anafase en la primera división meiótica
f) Y g) Durante la segunda división meiótica los cromosomas
de estructura doble se separan del centrómero. Al terminar
la división, en cada una de las células hijas, los
cromosomas son diferentes entre sí.
Tomado
de: Sadler, TW; "Langman Embriología Médica".
Octava Edición, 2001.

Figura
1-2
a) Divisiones normales de maduración
b) No disyunción en la primera división meiótica
c) No disyunción en la segunda división meiótica
Tomado
de: Sadler, TW; "Langman Embriología Médica".
Octava Edición, 2001.
PALABRAS CLAVE
* Reproducción
sexual
* Haploidía
* Alelos
variables o alternativos
* Células germinales
* Cromosomas
homólogos
*
Células somáticas
* Cromátides
hermanas
* Segregación cromosómica
*
Sinapsis
* Autosomas
* Recombinación
genética
*
Cromosomas sexuales
* Tétrada
o bivalente
* Región pseudoautosómica
* Diploidía
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