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En
el varón, la meiosis de las células germinales se inicia en
la pubertad y continúa durante toda la vida adulta.
En el varón la duración de la meiosis puede calcularse
con base en el ciclo del epitelio seminífero y su relación
con las células germinales masculinas.
La
espermatogénesis se define como el proceso secuencial de fases
proliferativas, reduccional y de modificaciones citológicas
por diferenciación, que son la base de la maduración de las
células germinales primordiales hasta los espermatozoides
maduros.
Las
bases moleculares y estructurales de este proceso, se establecen
en la quinta semana de vida intrauterina con la migración
de células germinales primordiales desde la pared posterior
del intestino primitivo (saco vitelínico definitivo), hacia
la cresta genital. La interacción molecular entre los productos
génicos del cromosoma Y de las germinales primitivas y las
células somáticas de la cresta genital, origina dos compartimentos
somáticos del testículo claramente diferenciables:
los cordones testiculares, formados por células de
Sertoli que se especializan en la vida intrauterina y secretan
antígeno anti-Müller; entre ellas se disponen las células
germinales primordiales y, el intersticio testicular, formado
básicamente por tejido conectivo y células de Leydig que se
especializan también en la vida intrauterina y producen testosterona.
Desde
el momento del nacimiento y hasta la pubertad, se pueden evidenciar,
a nivel estructural,
las células germinales primordiales, las espermatogonias dentro
de los cordones testiculares.
A partir de la pubertad, las pocas espermatogonias
harán varios ciclos celulares de divisiones mitóticas con
el fin de obtener millones de células germinales a partir
una de ellas. Las
divisiones mitóticas de las células germinales masculinas
se caracterizan por presentar telofases incompletas, lo que
origina grupos isógenos o clones celulares unidos por puentes
intercitoplásmicos. El
objetivo biológico de estas estructuras es el de mantener
la sincronía molecular y estructural de las células durante
la maduración. Esta fase proliferativa, es pues de carácter
continuo en la pared epitelial de los túbulos seminíferos.
En
el transcurso de la fase proliferativa, algunos grupos isógenos
inician la fase de maduración por activación de los genes
meióticos, comenzando así una fase de crecimiento que resulta
en la transformación de espermatogonias A a espermatogonias
B y a espermatocitos primarios.
Los espermatocitos primarios completan la primera división
meiótica y sus productos celulares haploides se llaman espermatocitos
secundarios. Los espermatocitos
secundarios entran a una interfase intermeiótica de poca duración,
para pasar luego a la segunda división meiótica. El resultado celular de la segunda división
meiótica son cuatro (4) células (por cada espermatogonia del clon celular),
que se llaman espermátides.
Las
espermátides están ubicadas hacia la luz del túbulo seminífero
y en ese medio ambiente bioquímico completan la última fase
de la espermatogénesis, la espermiogénesis o espermatoteliosis,
que es un proceso de diferenciación celular regulado básicamente
por la testosterona.
Después
de finalizada la fase de diferenciación celular, los espermatozoides
salen del epitelio seminífero hacia el epidídimo en donde
terminan su maduración , ya que a este nivel se produce activación
del movimiento flagelar, función básica para que la célula
cumpla con el objetivo de interaccionar con el oocito durante
el proceso de fertilización.

Tomado
de: Moore-Persaud: Embriología Clínica. Sexta
Edición, 1999.
PALABRAS CLAVE
* Cresta
germinal
* Espermatocito primario
*
Testículo
* Espermatocito secundario
* Pubertad
(molecular)
* Espermátide
* Túbulos
seminíferos
* Protaminas
* Células
de Sertoli
* Espermatozoide
* Células
de Leydig
* Epidídimo
* Espermatogonia
A
* Viabilidad
* Espermatogonia
B
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