2. Tratamiento de la Amebiasis:
El tratamiento de la amibiasis intestinal debe hacerse siempre, pues
aún en personas asintomáticas es necesario exterminar los parásitos
del intestino con dos finalidades: evitar que
en algún momento haya invasión de los tejidos y eliminar la fuente
de infección.
Los fármacos para tratar la amebiasis pueden clasificarse según su
principal lugar de acción.
Los
amebicidas luminales se absorben
poco y alcanzan elevadas concentraciones en el interior del intestino,
pero su actividad se limita a los trofozo¡tos que están junto
a la mucosa.
En EE.UU. se dispone de tres fármacos luminales: el
iodoquinol, la paramomicina y el furoato de diloxamida (En
Colombia no disponemos de la paramomicina, pero contamos adicionalemente
con la Clefamida, el Teclozan y la Etofamida)
.
Las indicaciones para la utilización de los agentes luminales son
los pacientes con colitis o un absceso hepático
y el tratamiento de portadores asintomáticos.
Los amebicidas tisulares alcanzan elevadas
concentraciones en la sangre y los tejidos tras su administración
por v¡a oral o parenteral. El desarrollo
de compuestos de nitroimidazol, especialmente
metronidazol fue un importante avance en el tratamiento de la amebiasis
invasiva.
Los pacientes con colitis amebiana deben
tratarse con rnetronidazol, 750 mg, tres
veces al d¡a, por v¡a IV o por v¡a oral, durante diez d¡as. Entre
los efectos colaterales se encuentran las náuseas,
los vómitos, el malestar abdominal y un efecto tipo disulfiram
(ver Nitroimidazoles en la siguiente
página).
Los imidazólicos, tales como el tinidazol y
el ornidazol, son igual de eficaces. Todos los pacientes deben
recibir una pauta completa de tratamiento con un agente luminal.
No se ha documentado la resistencia al metronidazol. Las reca¡das
probablemente representan una reinfección o un fracaso en la erradicación
de las amebas del intestino, debido a una dosis o a una duración inadecuada
del tratamiento.
El metronidazol es el fármaco de elección
para el tratamiento del absceso hepático amebiano.
La utilidad del metronidazol en una sola dosis o en pautas abreviadas
es importante en las áreas endémicas con un acceso limitado a la hospitalización.
Deben evitarse, si es posible, agentes terapéuticos
de segunda l¡nea, tales como la emetina y la cloroquina, debido
a los posibles efectos colaterales cardiovasculares
y gastrointestiinales del primero y el mayor ¡ndice de recidivas
del segundo.
No existen pruebas de que el tratamiento combinado con dos fármacos
sea más eficaz que la pauta con un sólo fármaco. Todas las pautas
de tratamiento deben contener un agente luminal para erradicar los
quistes y para impedir la posterior transmisión.
En conclusión las pautas para el tratamiento de la Amibiasis deben
ser las siguientes:
- Los amebicidas tisulares tienen
poca actividad contra las amebas luminales
- Ninguno de los amebicidas ejerce
efecto sobre los quistes. La erradicación de los quistes se logra
al eliminar los trofozoítos
- El criterio de curación no es
clínico sino de laboratorio