1. Amebiasis:
Existen
múltiples especies de protozooarios parásitos
del género de las Entamoebas infectan
a los humanos, sin emargo la Entamoeba Histolytica
es la única especia conocida que causa enfermedad. Entamoeba histolítica
está presente en el tracto gastrointestinal del 10-20%
de la población mundial
Cuando la Entamoeba Histolytica invade el cuerpo humano pueden presentarse
diversas presentaciones clínicas que van desde el portador
asíntomático hasta la amebiasis extraintestinal
invasiva pasando por la amebiasis intestinal
invasiva.
Aproximadamente el 90% de las infecciones son
asintomáticas y el 10% restante presenta un espectro de síndromes
clínicos como los mencionados anteriormente.
La Entamoeba histolytica
se adquiere por la ingestión de quistes maduros
a partir de agua, alimentos o las manos contaminadas con heces. La
exposición por alimentos es más prevalente, fundamentalmente cuando
los comerciantes diseminan los quistes o los alimentos se cultivan
con agua, fertilizantes o terrenos contaminados con heces.
Entre otras fuentes menos habituales se encuentran la transmisión
a través del agua, las prácticas sexuales orales y anales, y, rara
vez, la inoculación rectal directa a través de dispositivos de irrigación
del colon.
Los trofozoítos móviles
se liberan a través de los quistes
del intestino delgado, donde permanecen confinados en el lumen instestinal
como comensales inofensivos
del intestino de la mayor parte de los pacientes.
Estos individuos se convierten en portadores asintomáticos que no
sufren la enfermedad pero tienen la capacidad de infectar a otras
personas.
Los trofozoitos se multiplican por fisión binaria y producen quistes
, los cuales
son expulsados en las heces. Gracias a la protección conferida por
sus paredes, los quistes pueden sobrevivir de días a semanas en el
ambiente externo y son responsables de la transmisión de la enfermedad.
En algunos pacientes los trofozoitos invaden la mucosa intestinal,
produciendo una colitis sintomática(
:
enfermedad intestinal), o, a través del torrente sanguíneo, sitios
extraintestinales dando lugar a la aparición de abscesos en el hígado,
el cerebro y los pulmones (
:
enfermedad extraintestinal)
Esta invasión tisular que ocurre en la enfermedad extraintestinal
se facilita por enzimas proteolíticas, citotoxinas, y fagocitosis.
Se ha establecido que la enfermedades invasiva y no invasiva se producen
por especies distintas de entamoeba que son morfológicamente indistinguibles.
No se desarrolla inmunidad a la colonización intestinal asintomática
y no hay evidencia de desarrollo de inmunidad mediada por células
en amebiasis invasiva
Amebiasis Intestinal
La
E. histolytica es capaz de multiplicarse en la luz y en la pared del
intestino grueso. Cuando no hay invasión de la pared, el portador
es asintomático, lo que constituye aproximadamente el 75% de los casos
que presentan el parásito al examen coprolágioo, en Colombia.
Inicialmente el punto de penetración se manifiesta corno una alteración
microscópica de la mucosa y submucosa. Cuando las amibas se han multiplicado
suficientemente se produce una lesión puntiforme que se observa como
una pequeña prominencia, en el centro de la cual hay una solución
de continuidad que es el origen de la laceración.
Los
trofozoitos se multiplican en la parte más profunda de la lesión,
con tendencia a destruir los tejidos de manera horizontal, por debajo
de la mucosa intestinal. Cuando esto se ha establecida, se constituye
la lesión caracterítica llamada'en botón de camisa', la cual consiste
en una pápula con pequeña laceración central, que se prolonga de manera
más amplia en la base.
Dos a seis semanas después de la ingestión de quistes infecciosos,
se presenta una colitis amebianá sintomático. Gradualmente, aparece
un dolor abdominal inferior y una ligera diarrea, que va seguido por
malestar, pérdida de peso y dolor de espalda y abdominal inferior
difuso.
Cuando la multiplicación de las amibas ha sido suficientemente grande
para destruir una mayor cantidad de mucosa intestinal, se producen
ulceraciones con fondo rugoso y abundante moco. Las ulceraciones confluyen,
abarcan mayor extensión y dan origen a formas necróticas graves.
El estudio histológico de las lesiones amibianas en el colon se caracteriza
Inicialmente por el escaso infiltrado inflamatorio. Posteriormente,
cuando hay destrucción del tejida, se observa necrosis e invasión
bactoriana secundaria. En estas circunstancias es frecuente encontrar
hemorragia, trombosis y presencia de células inflamatorias.
En el estudio microscópico se observan abundantes trofozoitos de E.
histolytica, lo que constituye la comprobación definitiva de la etiología
de esta forma de amebiasis.
En la sesión de hoy vamos a revisar los medicamentos utilizados en
el tratamiento de esta enfermedad y otras entidades causadas por protozooarios