Tratamiento
de la Depresión:
El primer paso de un manejo y tratamiento exitoso
de la depresión es realizar un diagnóstico correcto y explicarselo
al paciente de tal forma que pueda entenderlo y aceptarlo.
La
forma en que se hace esto depende de la educación del paciente, la
severidad de la enfermedad y el concepto cultural que tenga el paciente
acerca del diagnóstico psiquiátrico.
Es importante hacerle caer en cuenta al paciente que la depresión
es una enfermedad médica tal como la hipertensión a la diabetes mellitus,
ya que esto ayuda a retirar los prejuicios y que el paciente acepte
el diagnóstico y por consiguiente el tratamiento.
Si el paciente tiene síntomas claros que permitan establecer el diagnóstico
de depresión, debe instaurarse el tratamiento antidepresivo prontamente.
Es necesario evaluar el riesgo suicida que tiene el paciente para
determinar si amerita ser hospitalizado.
En
este tratamiento debe establecerse una especie de alianza terapéutica
donde el paciente pueda sentirse libre de expresar sus síntomas y
sus expectativas en cuanto al tratamiento.
Si se decide usar fármacos antidepresivos es importante explicarle
al paciente que síntomas se espera tratar con la medicación y cuales
son los efectos secundarios de la medicación. Si se puede es ideal
que un pariente cercano le ayude al paciente durante el tratamiento
de su enfermedad.
El tratamiento de los desórdenes depresivos incluye medidas psicoterapéuticas
combinadas con el tratamiento farmacológico. En algunos pacientes
con depresiones refractarias al tratamiento farmacológico y no farmacológico,
se ha utilizado la terapia electro convulsiva (TEC) para controlar
la enfermedad.
En esta sesión revisaremos exclusivamente el tratamiento farmacológico.
Tratamiento Farmacológico de los sindromes
depresivos:
Los
estudios controlados que comparan los fármacos antidepresivos que
actualmente se encuentran en el mercado han llegado a la conclusión
de que todos son mas o menos equivalentes.
Aunque esto puede ser cierto para los grupos de pacientes, se ha visto
que cuando se trata a los pacientes individuales, estos pueden responder
mejor a uno u otro fármaco por razones desconocidas.
Por ejemplo algunos estudios europeos han mostrado que los pacientes
suficientemente deprimidos para ser hospitalizados,
responden mejor a los clásicos antidepresivos
tricíclicos que a la monoterapia con inhibidores selectivos
de la recaptación de serotonina.
De esta forma la escogencia del fármaco tiende a ser un proceso empírico,
basado en la historia previa del paciente y las características particulares
de cada caso.
Ninguno de los agentes heterocíclicos (de segunda
generación) ha demostrado ser en términos generales mas efectivo
que las antidepresivos tricíclicos, sin embargo se afirma que estos
fármacos actúan mas rápido, tienen menores efectos sedativos y autonómicos
y son menos tóxicos. Estas premisas son parcialmente ciertas ya que
varía según los fármacos que se esten comparando.
No se ha encontrado una indicación específica para un tipo de depresión,
de los inhibidores específicos de la recaptación de Seroronina o los
otros antidepresivos nuevos. La popularidad de estos fármacos se debe
a la aceptación por parte de los pacientes.
Un
reporte que afirmaba que el uso de la Fluoxetina aumentaba la ideación
suicida o agresiva, no fue confirmado por los estudios posteriores.
Se encontró que esta ideación no era distinta a la que se presenta
inherente a la enfermedad depresiva.
Los pacientes deprimidos co un considerable grado de ansiedad, rasgos
fóbicos e hipocondrisis responden mejor al tratamiento con inhibidores
de la Monoaminooxidasa (MAO).
Los agentes antidepresivos también no se han utilizado solo para tratar
la depresión sino también para otras entidades como:
- Transtornos
de Pánico.
- Desórdenes
Obsesivo - Compulsivos.
- Enuresis.
- Dolor
Crónico.
En las páginas siguientes usted encontrará una revisión de los grupos
de fármacos que existen para el tratamiento de la depresión.
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