Clase
de:
"Introducción a la Neuropsicofarmacología -
Medicación Antiepiléptica."
Vía
piramidal:
El orígen de la vía piramidal se encuentra en la corteza motora en
la circunvolución precentral (área 4)
(aunque se reconoce que la localizaciòn es más amplia y que abarca
zonas de las cortezas frontal y pariental vecinas a la fisura central).
En ese sitio se encuentra el Homúnculo
que es una representación motora cortical de cada uno de los segmentos
corporales.
Estos
fascículos se asocian clásicamente a la ejecución de los movimientos
voluntarios, ya que su destrucción se traduce en la incapacidad para
ejecutar estos movimientos, en especial los más elaborados y cuidadosos.
Desde
la corteza las fibras del haz corticoespinal se originan en las neuronas
piramidales gigantes de Betz(1) y
se dirigen hacia abajo para confluir en la cápsula
interna, desde donde pasan al tallo cerebral, sitúandose primero
en el pie del pedúnculo(2),
luego en la porción basilar de la protuberancia
y finalmente en la parte anterior del bulbo,
donde constituyen la pirámide del mismo lado al de su origen.
A
nivel del tercio inferior del bulbo y en la unión bulbo-medular, la
mayoría de las fibras cruzan al lado opuesto en la llamada decusación
de Las pirámides(3) para ocupar,
con el nombre de fascículo corticospinal Lateral(6)
en la porción dorsal del cordón lateral de la médula.
Las fibras
restantes de la pirámide que no se cruzan descienden por el cordón
anterior de la médula, en el flanco de la fisura media, y configuran
el fascículo corticospinal anterior(4),
ventral o directo.
En el
sitio de su terminación, las fibras del fascículo corticospinal anterior
también se cruzan para terminar en la sustancia gris del lado opuesto
al de su origen.
Aunque
las neuronas motoras del asta anterior (motoneuronas
alfa)(5) son en última instancia
las receptoras de los estímulos del fascículo corticospinal, por lo
general las fibras de éste no hacen sinapsis directamente con ellas,
sino mediante neuronas internunciales de la sustancia gris.
Fisiopatología
de la convulsión:
Cuando
hay una descarga anormal de estos cuerpos neuronales motores, se va
a producir un movimiento contínuo y constante. Esta descarga anormal
es consecuencia de un fenómeno irritativo o destructivo. (irritativo
puede ser por agentes químicos como el alcohol o la estricnina y destructivos
como hipoxia cerebral, trauma, etc)
Dependiendo de la localización de la descarga anormal, se va a producir
la sintomatología. La descarga anormal puede ser un fenómeno local que
posteriormente se generaliza. Esto fenómeno anteriormente descrito se
denomina crisis convulsiva. Algunas causas de crisis convulsivas son:
- Tumor
Cerebral
- Hipoxia
Cerebral (mantener la respiración, envenamiento por monóxido de
carbono, anestesia)
- Evento
Cerebrovascular (isquémico o hemorrágico)
- Agentes
convulsivos o tóxicos (plomo, alcohol, picrotoxina y estricnina)
- Eclampsia
- Factores Exógenos (sounido, luz y estimulación cutánea)
- Fiebre (en niños)
- Trauma Craneoencefálico
- lnfecciones
- Desequilibrios Metabolicos
- Sindrome de abstinencia de alcohol o intolerancia hereditaria
al mismo
Nota:
Es importante diferenciar la crisis convulsiva de la epilepsia.
Una convulsión se define como un espasmo o una série de sacudidas
violentas en la cara, tronco y extremidades, es decir que implican "movimiento".
La epilepsia se define como un desorden crónico caracterizado
por una disfunción cerebral paroxística debida a un excesiva descarga
neuronal y generalmente asociada a alteración de la conciencia; es decir
que esta no implica necesariamente movimiento.
Se ha visto que a veces la epilepsia puede manifestarse con alteraciones
auditivas o visuales o inclusive tan solo con pequeños deficit de atención.
En conclusión una convulsión siempre implica la presencia de movimiento;
sin embargo no toda epilepsia es convulsiva.
En la página siguiente revisaremos la clasficación de la epilepsia,
el status epilepticus y el tratamiento farmacológico de ambos
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