Objetivos
Terapéuticos:
El segundo panel de expertos recomienda realizar un monitoreo periódico
del paciente para asegurar que los objetivos del tratamiento se están
cumpliendo. Estos objetivos deben ser:
- Prevenir
sintomas crónicos y problemáticos tales como tos y disnea, en
las noches, en las mañanas y después del ejercicio.
- Mantener
una función pulmonar cercana a la normal.
- Mantener
niveles de actividad normal (incluyendo el ejercicio)
- Prevenir las exacerbaciones recurrentes y minimizar
las entradas al servicio de urgencias y las hospitalizaciones.
- Proporcionar una farmacoterapia óptima con efectos secundarios
mínimos o ausentes.
- Cumplir las expectativas de los pacientes y sus familiares en
cuanto a la satisfacción con el tratamiento.
Tratamiento
no farmacológico:
Se ha demostrado que los alérgenos o irritantes inhalados aumentan
los síntomas de los pacientes asmáticos y pueden precipitar exacerbaciones.
Dentro de estos agentes se encientran: el pelo de las máscotas, los
ácaros, el polvo casero, el moho, el polen, el pasto, el humo del
cigarrillo y algunos irritantes industriales.
Por esta razón es necesario implementar medidas de control no farmacológicas
que frenen este ciclo. Dentro de estas medidas están:
- Identificar
en la medida de lo posible el alergeno que desencadena la crisis
asmática o empeora los síntomas
- Evitar
la exposición al humo del tabaco y a los alergenos a los cuales
se ha identificado que el paciente es sensible.
- Se
deben evitar las mascotas en la medida de lo posible. En caso
de que no se pueda hacer esto, se debe al menos mantenerlas fuera
del cuarto del paciente asmático, mantener las puertas cerradas
y remover los tapetes que puedan contener el pelo de la mascota
- Es
necesario limpiar y aspirar frecuentemente el cuarto del paciente
asmático para evitar el polvo casero; asi mismo se deben lavar
frecuentemente las sabanas y el colchón para evitar los ácaros.
Manejo
de entidades concomitantes:
El manejo de enfermedades concomitantes tales como rinitis, sinusitis
y reflujo gastroesofágico, requieren de manejo farmacológico y
se constituyen en parte del manejo integral de la enfermedad. El uso
de glucocorticoides nasales se usa para tratar la rinitis crónica
y el asma persistente. Así mismo los antibióticos están indicados
en sinusitis bacteriana.
Cuando
un paciente asmático se queja de Pirosis,
debe pensarse inmediatamente en reflujo gastroesofágico. Esta enfermedad
debe sospecharse cuando el paciente presenta episodios asmáticos principalmente
en las noches.
Si un paciente asmático se controla pobremente con la medicación adecuada,
se deben realizar estudios de reflujo así el paciente no refiera síntomas
relacionados.
Tratamiento
Farmacológico del Asma:
En las páginas siguientes usted empezará a revisar los diversos
grupos de medicamentos que se utilizan para el tratamiento a corto
y largo plazo del asma. Al final de esa revisión encontrará los
protocolos que se recomiendan según la severidad de la enfermedad.
Continuación