Clase de:

"Aplicaciones prácticas – Medicación en la Migraña"


Cefalea:

La cefalea es el síntoma doloroso más frecuente en la consulta, el 90% de los hombres y el 95% de las mujeres la padecen por lo menos una vez al año.

La mayoría de las personas aceptan que una cefalea ocasional es normal y consultan cuando los episodios se hacen más severos, más frecuentes, cuando son de inicio súbito y de intensidad progresiva.

La mayoría de las cefaleas son migraña, cefalea en salvas o cefaleas tensionales.

Son causas de cefalea secundaria: Infecciosas, vasculares (isquemia, hemorragia, vasculitis), masas que ocupan espacio (tumor, absceso, hematoma), y otras causas (obstrucción al flujo del LCR, traumatismo, patología cervical, hipoxia, tóxicos, metabólicas).


Historia Clínica:

Al diagnóstico se llega con una historia detallada y un examen físico completo; sin embargo no siempre es posible (el interrogatorio se puede dificultar por la presencia de un dolor intenso).

Se debe enfatizar en los factores desencadenantes, la forma de comienzo: súbita, gradual o intermitente, y la forma de progresión: si está empeorando, mejorando ó está estable, tambien según ubicación, cualidad, duración, factores agravantes y atenuantes, presencia de síntomas concomitantes o de otras condiciones médicas, de fiebre o infecciones, de confusión o desorientación, antecedentes de cefaleas similares, medicamentos o traumatismos.

Si el presente es el primero y el peor episodio doloroso se debe descartar una causa orgánica. Una buena historia clínica, un raciocinio clínico adecuado, y un examen físico completo pueden determinar cuando y cual procedimiento diagnóstico adicional será necesario


Examen Físico:

Es necesario el examen neurológico completo y un examen físico general, con énfasis en el estado mental y en el fondo de ojo.

Siempre se deben evaluar factores psicosociales y tener en cuenta antecedentes farmacológicos, tóxicos y abuso de analgésicos.

Se debe evaluar el oído, la articulación temporomandibular, los dientes, los senos paranasales, los ojos, las arterias y venas, los signos meníngeos, la musculatura, las vértebras cervicales y el cráneo. Se debe prestar atención especial a la presencia de signos neurológicos.

Exámenes complementarios:

Cuando se encuentre cualquier anormalidad en el examen físico se deben hacer exámenes complementarios. Si el examen neurológico es normal no es necesario más exámenes, excepto si el interrogatorio sugiere un diagnóstico específico (tumor cerebral, epilepsia), ó si la cefalea aparece con una característica nueva: más severa, refractaria al tratamiento, o atípica (neuralgia del trigémino en una persona menor de 30 años).

Continuación

 

 


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